Elegir un televisor nuevo ahora puede llegar a ser un tema complejo, difícil y agotador, dada la gran variedad de aparatos y especificaciones.

Por un lado, frecuentemente se busca incrementar el tamaño de la pantalla y sumar funcionalidades, aunque por el otro es necesario tener en cuenta el bolsillo y herramientas superfluas que poco sirven en la vida cotidiana y que además encarecen los televisores.

La idea es compartir algunos de los puntos más importantes a evaluar a la hora de adquirir un nuevo televisor.

1.- Tamaño

Aunque parezca una obviedad, es necesario contemplar el espacio físico para colocar el televisor. Esto condiciona directamente el tamaño de la pantalla a comprar.

Normalmente, las pantallas tienen tamaños que van desde las 24 pulgadas hasta las 65 pulgadas en los modelos más comercializados. Entiéndase que la medida corresponde a la distancia entre vértices opuestos y que hay que convertir las pulgadas a centímetros o metros para tener una idea mejor del tamaño del aparato.

Por otro lado, también es necesario tener en cuenta la distancia mínima a la que debe estar el observador respecto de la pantalla.

Si se conoce la distancia entre el sillón y la posición que va a tener el televisor, entonces mutiplicando esa longitud por 26,24 es posible determinar el tamaño de la pantalla. Ejemplo: distancia de 1,64 metros x 26,24 = 43 pulgadas. Esto significa que debería elegirse un televisor con una pantalla de más de 43 pulgadas.

2.- Detalle de la imagen

Las teles modernas muestran más detalle que las que se vendían hace dos o tres años.

Ahora tenemos hasta resolución 4K, Ultra HD o UHD. Los tres nombres significan lo mismo.

Las imágenes de las pantallas están formadas por puntos llamados píxeles. Los televisores 4K tienen 8 millones de puntos de luz o píxeles. Eso es 16 veces más que un viejo DVD, aproximadamente.

El problema es que actualmente hay poco contenido con resolución 4K. Tan solo algunos videos de Netflix, algunos vídeos en Youtube, las películas Blu-ray 4K Ultra HD, los juegos de las consolas PS4 Pro o Xbox One X.

Si se utilizan con frecuencia servicios o sistemas como los mencionados, entonces es una buena idea adquirir una pantalla 4K.  Si por el contrario eso no sucede, entonces con un televisor Full HD de 1920x1080p alcanza y puede que haste sobre.

Actualmente, la resolución Full HD está destinada a pantallas de 43 pulgadas o más, en tanto que las de menos pulgadas generalmente cuentan con resolución HD (1366×768), algo que resulta en una imagen con menos detalle y posiblemente colores menos vibrantes.

3.- Tipo de pantalla

Existen fundamentalmente 3 tecnologías bien diferenciadas en cuanto al tipo de pantalla.

·         LED: tienen más brillo, con lo cual presentan una imagen mejor en salas iluminadas, pero pierden calidad cuando se visualiza desde un ángulo diferente al central. Una gran ventaja es que son más baratas que las demás.

·         OLED: tienen menos brillo que las LED pero los colores son más vivos, más vibrantes, los negros son casi perfectos, y se ven bien desde los laterales gracias a la mejora del ángulo de visión. Son ideales para ver películas a oscuras, con familias numerosas, y también para los deportes. Es la mejor tecnología, pero también la más cara.

·         Quantum Dot, QLED: se trata de una tecnología intermedia, mejor que la LED en algunos puntos y no tan buenas como las OLED en otros.

Entonces, la mejor relación precio calidad estaría dada por una pantalla LED. Todo según el bolsillo del consumidor, claro está.

Términos como TruMotion, MotionFlow, Crystal Color, mejor ignorarlos, es marketing.

4 – La marca suele pesar

Los componentes y los paneles de televisores de grandes marcas suelen ser de mayor calidad, por eso los precios son normalmente mayores que los de segundas y terceras marcas.

Esto se hace evidente en la conversión. Por ejemplo, para proyectar contenidos de la TDT, cable, DVD, Blue-Ray en una pantalla 4k es necesario realizar un proceso de conversión de la señal. Si el conversor no es bueno, el resultado es una imagen de menor calidad.

5.- ¿HDR sí o no?

El HDR (Alto Rango Dinámico) es una herramienta que hace posible balancear las zonas brillantes y oscuras hasta alcanzar un punto de equilibrio que haga visbles las mismas de un modo cómodo y claro.

Esta es una característica a menudo ofrecida en televisores 4k y es altamente efectiva para visualizar contenidos como videojuegos, películas, series, etc.

Una vez más, si no se consumen esos tipos de contenidos, no es tan necesario que el aparato cuente con HDR.

Dentro del HDR hay muchas variantes, y no son compatibles entre sí. Simplemente asegúrate de que el televisor tenga HDR10, el más usado. Otra variante es Dolby Vision, que es un poco mejor, pero es más cara y hay menos contenido.

En algunas publicidades se mencionan datos como panel de 8, 10 o 12-bit. Esto hace referencia al número de colores que puede reproducir el televisor. Como más bits tenga, más variación dentro de un mismo color, así que la imagen es más realista, pero también el aparato es más caro. Lo idea sería 10 bit, aunque con 8 la imagen es lo suficientemente buena.

6.- Internet

La conexión a Internet y el soporte de aplicaciones es lo que determina que un televisor sea “Smart”.

Los nuevos televisores normalmente cuentan con WiFi y entrada para cable de red (Ethernet).

Cada fabricante utiliza un sistema operativo sencillo para hacer posible el uso de esas herramientas, aunque actualmente hay una tendencia a utilizar un OS de Google.

Las apps como Netflix, YouTube  HBO, hacen posible visualizar contenidos de esas plataformas a través de Internet, sin tener que depender de una computadora externa.

Al iniciar alguna aplicación, el usuario puede utilizar el control remoto para ingresar el texto y moverse en el menú. Algunos televisores cuentan con controles remotos especiales que facilitan la navegación al incorporar superficies táctiles que hacen las veces de trackpad.

Otra de las conectividades a menudo olvidadas es la que hace posible el “mirroring” o duplicado de pantallas.

Conocida como Miracast, esta tecnología hace posible transmitir a la pantalla grande lo que se está viendo en la pantalla del celular, tablet o computadora compatible.

Se trata de una genial herramienta que permite compartir contenidos en familia frente al televisor, datos revelantes en la pantalla de una oficina, etc.

Es siempre una buena idea consultar por este tipo de conectividad inalámbrica a la hora de comprar un nuevo televisor ya que, de hecho, ahorra el gasto en aparatos de similar función (como el Chromecast, Microsoft WIDI, etc.) al tiempo que también permite convertir al televisor en un Smart en cierto modo.

Fuente

SHARE
Previous article5 señales para darte cuenta si eres adicto a los videojuegos
Next articleCuidado, una vulnerabilidad permite usar Cortana para acceder a tus documentos
Ing. Hiddekel Morrison
Pionero en la difusión de tecnología en República Dominicana en Radio, Periódico, Televisión e Internet. Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, Especialidad en Telecomunicaciones Universidad Wisconsin Estados Unidos, Maestría en Administración de Operaciones y Postgrado en Parlamentarismo. Profesor universitario a nivel de grado y maestría, autor de varios libros entre los que se encuentra el Primer Libro sobre la Historia de las Telecomunicaciones en República Dominicana, galardonado Joven Sobresaliente de la República Dominicana año 2008 por JCI Jaycees´72, distinguido como Personajes sobresaliente de República Dominicana y “Profesional Sobresaliente por la Sociedad de Profesionales de las Telecomunicaciones de la República Dominicana (PRODETEL).

LEAVE A REPLY