Haciendo honor a la expresión de que “en la unidad está la fuerza”, vecinos del residencial El Triángulo, en Alma Rosa, se organizaron desde hace varios años para hacer de su sector un lugar habitable, limpio y seguro que han logrado con el concurso de todos.

Se trata de un sector que tiene 40 años de fundado y donde residen más de 3,000 personas. Está ubicado entre las avenidas Las Américas y el final de la San Vicente de Paúl.

Por referencia de la tranquilidad, El Triángulo es un sector de referencia de cómo se vive en vecindad y de la importancia de organizarse para mejorar un hábitat.

En momentos en que las denuncias sobre violencia y delincuencia acaparan la atención de muchos, en este sector no tiene ese problema, pues a cualquier hora del día o la noche se puede caminar por sus calles y hasta los vehículos se pueden dejar con los cristales abajo y no pasa nada.

Plinio Llaverías, presidente reelecto de la Junta de vecinos El Triángulo, cuenta que el éxito de todo ha sido la integración de la comunidad. En el caso de la seguridad se trata de una labor de autogestión. El sector ha sido dividido en cuadrantes para un mejor control de quién entra y sale, y cuentan con 34 cámaras de vídeos en todas las calles del sector.

Cada vivienda o miembro de familias puede ver desde cualquier lugar del país o del mundo su propiedad 24 horas y alertar a quienes tienen la responsabilidad del cuidado del sector. Además de llamar vía telefónica, cuentan con un sistema de comunicación radial y para alertar a vecinos cada hogar tiene un pito que hace sonar en caso de cualquier emergencia.

Además, cuentan con civiles que vigilan las calles y dos unidades motorizadas de la Policía Nacional denominados “Lobos” que se pasean noche y día por el sector y que están atentos a cualquier llamado del sector.

“ Aquí vencimos la delincuencia, en el país entero no, usted aquí se puede levantar a la hora que usted quiera, su carro puede quedar abierto y no pasa nada”, cuenta orgulloso el dirigente comunitario.

Para mantener todo controlado se requiere de recursos que son obtenidos mediante actividades como kermesses o rifas, cuyos fondos son destinados a mantener los servicios con eficiencia. También cada vecino aporta una cuota para los gastos de la organización.

“ Los logros han sido obtenidos a través de la integración de la comunidad, hemos logrado integrar a la comunidad ese fue el primer objetivo y hoy por hoy tenemos una comunidad integrada que responde a su junta de vecinos, que es la fiel representante de la comunidad”.

Orden salta a la vista

En El Triángulo las calles están debidamente rotuladas, iluminadas, arborizadas y limpias, encontrar basura en una de las vías no es común y todo lo dirige la junta de vecinos.

Por supuesto, reciben el apoyo de la Policía que tiene las dos patrullas motorizadas de manera permanente desde hace tiempo y que el actual director regional, el general Neivis Pérez Sánchez ha mantenido porque afirma que el modelo de El Triángulo es el mismo que aplica en toda la zona.

Mayra Duarte, es una de la residentes en el lugar destaca la entrega de Llaverías, un empresario, del que dice le dedica más tiempo al sector que a sus negocios. “A través de lo que ha sido la gestión de Plinio Llaverías, la urbanización disfruta de limpieza, porque si usted mira a su alrededor, aquí no hay basura acumulada porque se ha implementado un sistema de recogida 24 horas, hay higiene y no hay esa contaminación que produce brotes de enfermedades y la causa de la basura y desperdicio, hay una prohibición de que la persona no saca la basura al frente y que se hace cuando llega el camión destinado para tales fines”, afirma.

Cuenta que vivía en un apartamento cerca del lugar, pero no vivía en paz por la delincuencia y los ruidos, y que se mudó para El Triángulo en busca de esa tranquilidad. “Yo le comenté a mis hijas que eran adolescentes en el 2008 cuando nos mudamos que no hablaran alto”.

¡No todo color de rosa!

Pero no todo es color de rosa, Griselda Velázquez, una de las vecinas, cuenta que en el 2015 ganaron recursos para obras mediante el presupuesto participativo y que la vicealcaldesa de entonces fue al lugar a dar el primer picazo para reconstruir el boulevard de la avenida San Vicente de Paúl y meses después se inició la construcción.

Informó que tienen meses esperando la terminación de la obra y al parecer no hay recursos para terminarla. En la actualidad, el lugar es peligroso porque debido al zinc que bordea el boulevard hay poca visibilidad para los conductores que intentan cruzar la vía. “Está a medio hacer, y tiene todo ese tiempo encerrado en zinc y eso cohibe que la gente vea, por ejemplo si se viene de San Isidro…se producen muchos accidentes en esa intersección porque no hay visibilidad”, cuenta Velásquez.

Problema mayor

Pero el mayor problema que tienen que enfrentar los residentes en El Triángulo es la envasadora Rojo Gas. El negocio fue cerrado por el Ministerio de Medio Ambiente mediante la resolución 69-15. Se le otorgó un plazo de 40 días para su traslado a partir del 13 de febrero de este año y todavía se mantienen en el lugar. “El día que el incendio sea grande todo se acaba, porque la pared que divide a Rojo Gas es la pared del patio de mi casa, eso tiene un cilindro grande y seis tanques a escondidas y si están escondido es porque no están legales, si cogen fuego, nos vamos todos. Para mi esa es la despedida rápida,” Santiago Llaverías, otro residente.

Deivison Pérez Encarnación, otro habitante del sector informa que desde febrero esperan el trasladado de la envasadora por decisión de Medio Ambiente porque viola todas las normas establecidas.

Además de una población superior a los 3,000 niños jóvenes y adultos, hay cuatro colegios, un centro médico y un parque. Diario Libre ha tratado de conversar con la administración de Rojo Gas sobre el tema, pero no ha sido posible.

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