El servicio de taxi en República Dominicana se ha caracterizado por el uso de plataformas tradicionales, las cuales “transitan” demoradas ante el significativo avance de la tecnología a nivel mundial.

Sin embargo, la entrada de la compañía Uber, de origen estadounidense, representa una amenaza para los taxistas habituales, pues desde sus inicios en la nación dominicana en noviembre de 2015 utiliza una plataforma virtual donde ejecuta las interacciones entre oferentes y demandantes a través de celulares inteligentes que permiten optimizar el servicio.

Una investigación realizada por el Observatorio Político Dominicano (OPD), entidad adscrita a la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), destaca que Uber podría causar una transformación en las operaciones y las leyes que regulan al transporte privado en el país.

El estudio “Disrupción en el servicio de taxi: UBER en República Dominicana”, autoría de Augusto de los Santos, investigador de la Unidad de Políticas Públicas del OPD-Funglode, hace énfasis en que estas tecnologías se han adentrado en el mercado con ventajas competitivas significativas.

“Sus resultados no solo generan grandes márgenes de beneficios a los dueños de esas innovaciones, sino que crean revoluciones importantes en la forma que tradicionalmente se realizaba esta actividad”, señala De Los Santos.

La tecnología de Uber, que atrae con mayor frecuencia a los jóvenes, es una fuerte competencia con el desplazamiento de taxis de otras compañías que todavía involucran en sus ejecuciones a las llamadas telefónicas y a un radio.

Elementos como la seguridad que les brinda a los usuarios, el confort de los vehículos, la transparencia del cobro, la atención de los choferes y la confianza en los procesos, son los beneficios por los que los clientes recurren a los servicios de Uber.

El innovador sistema genera una forma atractiva de interacción con el mercado, donde hay mayor acceso a la información que le permite seleccionar las condiciones de su servicio: “Esos factores podrían incentivar a las compañías de taxis tradicionales a implementar mejoras en sus servicios, para que la porción del mercado que perderán sea de menor cuantía”, pondera el estudio.

La entrada de UBER al mercado dominicano estaría empujando a cambios en la forma de operar el sector. Estas disrupciones, de acuerdo al OPD-Funglode, se muestran en el hecho de que dos de las principales compañías de taxis ya se han abocado al mundo de la aplicación para tratar de penetrar en este mercado, mientras que se siguen desarrollando otras aplicaciones de este tipo.

Lo negativo: incumplimiento a la ley

La estructura legal que regula los taxis en República Dominicana es considerada como uno de los principales problemas de este sector debido a las debilidades que presenta.

Esta situación nace a raíz de la dificultad de aplicar el marco normativo que estaba vigente cuando UBER inició sus operaciones en el país. A pesar de los beneficios tecnológicos que presenta Uber y por los que les lleva amplias ventajas a los taxis tradicionales, en las leyes la empresa está apática, al igual que sus colegas.

La Ley 76-00 que crea el Consejo de Administración y Regulación de Taxis (CART) en cada municipio del país, establece en su artículo 3 que esta entidad será la responsable de otorgar las licencias para la operación de los taxis, su numeración, ubicación, rutas, colores, tarifas, beneficios, penalidades y cualquier otra actividad relacionada con el taxismo en todo el territorio nacional.

Esa es la razón por la que el investigador del OPD-Funglode manifiesta que  “el CART no conoce la cantidad de unidades que forman parte de estos suplidores de servicio. De hecho, en UBER el problema es mucho mayor, ya que no hay siquiera términos contractuales con los taxistas”.

El sector de taxi en el país ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años. Se estima que de 2013 a la fecha la cantidad de taxistas se incrementó de 25,000 a 27,000 unidades, aproximadamente. De estas unidades, apenas 11,000 se encontraban regularizadas por el CART.

El análisis del OPD-Funglode recuerda la reciente promulgada Ley No. 63-17, de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de la República Dominicana, la cual crea el Instituto Nacional de Tránsito Terrestres (INTRANT) como organismo rector del sector, y establece nuevas normas para regir las acciones de los taxistas. Es de esperar que con la nueva ley el sector del taxista tradicional experimente cambios positivos.

Avances de Uber

Uno de los avances que se puede considerar en el mercado dominicano es la inclusión de cámaras en las unidades de taxis, que permitan tener mayor control y seguridad para estos choferes.

De Los Santos cuenta al Nuevo Diario que entre los taxistas Uber consultados, este elemento salió varias veces a relucir, ya que le daba tranquilidad la aplicación porque conocían de entrada quién era el cliente y el destino al que se dirigía.

La transparencia en los cobros es otro cambio de cultura que hacía falta en el mercado dominicano y que, aparentemente, Uber lo trae como una importante modificación al sistema actual, siendo empujado por otras compañías de taxis.

La investigación del OPD-Funglode concluye haciendo énfasis en que el hecho de que Uber presente las rutas y genere un costo en función de la distancia y el tiempo, ha servido de pionero para imponer un cambio en el sistema tradicional que realiza aproximaciones de tarifas por cobros del cliente, o por consulta a la base.

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